domingo, 27 de febrero de 2011

MISIÓN

En este mundo externo (e interno ¿por qué no?) convulsionado, conflictivo, cambiante, repentino e insospechado, postulo que lo que puede sostenernos íntegros y con una mirada hacia adelante es LA MISIÓN. La de cada uno de nosotros, la que incentivándonos con su promesa de dejar algo en él, pueda guiarnos aún en los momentos de angustia, impotencia y soledad que atravesamos los seres humanos. Saber para qué estamos aquí mantiene vivo nuestro fuego interno y nuestro sentido.

Pero ¿Qué es la misión? En próximas newsletters conversaremos de la técnica, hoy sólo me limitaré a decirte que la misión es aquello que vinimos a cumplir cuando nacimos, que despierta en nosotros una profunda pasión, que aunque necesitemos leer y estudiar acerca del tema que la ocupa nada nos resultará forzoso porque sólo estaremos poniendo afuera lo que ya tenemos adentro como don o talento y entonces, el conocimiento y la acción fluirán como un río caudaloso pero armonioso, muy armonioso.

La vida quiso que hoy volviera a mi en forma coincidente –como sucede todo aquello significativo para nosotros- el recuerdo de la película Mr. Holland’ Opus con una magnífica actuación de Richard Dreyfuss el que conmueve hasta las lágrimas. Es del año 1995, quizás la hayas visto. Si es así, mi sugerencia es que la vuelvas a ver y si no, véla porque puede operar sobre vos como un manto de serenidad, como guía, como alegría de poder identificarte…no me alcanzaría toda la página para seguir describiendo emociones y efectos posibles.

Puede llevarnos mucho tiempo descubrir cuál es nuestra misión e incluso podremos confundirnos pensando que es una cuando en realidad no lo es. Tendremos momentos de vacilaciones, momentos en que las condiciones nos obliguen a no ejecutarla o creamos que nos estamos desviando por no poder llevarla a cabo. Perderemos el rumbo, nos desviaremos de nuestras prioridades, nos tentarán emociones sumergiéndonos en estados de ánimos que necesitarán de una reflexión lúcida y conciente pero aprendamos que cuando algo sucede irremediablemente, fácticamente (imposible de cambiarlo porque es así) –aunque nos disguste hasta lo más íntimo porque creemos que nos estamos apartando del camino que queríamos para nosotros- estamos entrando en el camino correcto. Todo sucede para algo y te pido que leas bien la preposición “para” e inconcientemente no pienses en “por”. Todo sucede PARA algo.

"Seas quien fueres o lo que hagas, si deseas algo con firmeza, es porque ese deseo nació antes en el alma del Universo. Y es tu misión en la tierra." PAULO COELHO

Y cuando te encuentres sumergido en ese nuevo camino, no lo rechaces, no reniegues. Miralo con otros ojos, da una mirada diferente sobre el asunto y fijate de qué manera lo podés hacer mejor.

Al principio, el desarrollo de tu misión verdadera te pasará en transparencia,

no serás conciente de cuánto vas creciendo, de qué manera vas creando, de qué cantidad insospechada de cosas sos capaz. El quiebre de esa transparencia se realizará solamente cuando te SORPRENDAS ante logros que nunca imaginaste tener.

Tu misión te dará coraje, audacia, fuerza, decisión y te encontrarás enfrentando situaciones con las imágenes de las cuales, antes sólo te podías pensar huyendo.

Mr. Holland’ Opus te reconciliará con tus ideales, tus sentires incomprendidos y tus deseos de dejar tu huella en este tiempo que te toca vivir. Te mostrará que hasta los más genios se confunden, que hasta los artistas con su consabida capacidad emocional pueden a veces, no tenerla con afectos muy cercanos…y no por eso ser seres sin bondad. Y finalmente, tendrás claro que cada uno de nosotros tiene una misión que cumplir, no como un deber sino como el derecho de –en su desarrollo- sentir lo que es la plenitud.

Una horrible intuición lo despertó. Pese al penetrante frío que reinaba en la habitación se incorporó, salio del lecho y se aproximo a la ventana. Tras correr la cortina comprobó que la horrible intuición se había convertido en una horrible realidad.

Sin una queja, resignado a su suerte comenzó a vestirse bajo la atónita y preocupada mirada de su único compañero por años: su perro, viejo como él.

El viento y la lluvia hermanados no cesaban de golpear violentamente los postigos y puertas de su humilde pero estoica vivienda, acostumbrada a tempestades peores que esa.

Se calzó las botas y se enfundó en el grueso capote a prueba de diluvios. Con toda su fuerza abrió la puerta y salio a la intemperie a vérselas con su adversario, el temporal.

Un paso obligó al otro y aunque la lluvia helada taladraba su curtido rostro, en un tiempo escaso salvó la distancia que separaba su refugio de la erguida edificación que lo aguardaba ansiosamente. Volvió a juntar fuerzas, empujó la puerta y entró.

Aliviado, la cerró tras de si y pudo sacarse el pesado capote y resoplar un poco. Le quedaba un camino cuesta arriba. A esa hora de la noche la inmensa escalera parecía un poco más alta y sus piernas un poco más pesadas, pero no se amedrentó.

Un escalón siguió al otro durante un tiempo que pareció eterno. Apeló a todos sus recursos, malos y buenos, viejos y nuevos, conocidos y a estrenar, para que el sueño y sus ancianas rodillas no lo traicionaran en el viaje. Y subió, subió y subió. Sin fuerzas físicas, solo con las del corazón pudo llegar a destino. Descansó un segundo en la fría y solitaria plataforma y con un nuevo resoplido acometió la tarea que tenia por delante con renovados bríos e increíble fe.

Una hora después su misión estaba cumplida. Sin ganas ni fuerzas para emprender el retorno, se desplomó al pie de su obra y cayó en un sueño profundo pero hermoso, con una serena e inconmensurable alegría que le desbordaba el corazón.

Cuentan los marinos que esa noche el viejo faro alumbró como nunca. Y nadie sabe porqué.

Enrique Rafael Gabriel Momigliano

Por el placer de compartir. Rita

MR.HOLLAND'S OPUS


Todavía emocionada, les cuento que acabo de volver a ver Mr. Holland's Opus. Cuando apareció en mi vida de nuevo, sin esperarla hace dos días me di cuenta de que tenía que volver a verla. Recordaba que me había gustado muchísimo pero hoy me ha inspirado y no puedo parar de escribir.
Un Richard Dreyfuss maravilloso, cautivante, conmovedor y sobresaliendo como actor -bueno, como siempre, casi- me dejó estática durante dos horas y algo más y cuando terminó me quedé pensando tantas cosas que hasta necesité hacer una de mis newsletters con respecto a nuestra misión en la vida. En otra entrada, se las convido como siempre.
Que no los pare para verla o para volver a hacerlo el hecho de que es "vieja" porque si algo es esta película, es VIGENTE, como todas las que tratan temas de la vida misma. Vemos allí a un hombre convencido de cuál es su misión en la vida y por eso, disgustadísimo porque por cuestiones económicas debe tomar otro camino (aunque esté relacionado con lo más ama en la vida: LA MÚSICA). Ese nuevo mundo en el que se adentra le ENSEÑA todos los días, descubre sus potencialidades, se maravilla con lo que se da cuenta de que es capaz y termina amándolo como nunca se imaginó que fuera posible.
Se plantea además un conflicto fuerte por su incapacidad de acercarse a su bebé que nace durante el transcurso de su cambio y nos deja reflexionando cómo es posible que un artista con la sensibilidad que de por sí tienen, no pueda con esta otra parte de sus afectos.
También se confunde ante una tentación de volver a su primera intención motivado por la aparición de una alumna que se revela como una cantante con un talento infinito y no les digo más porque el final nos deja una gusto dulce y pleno de que si seguimos nuestra misión y amamos lo que hacemos veremos nuestro éxito plasmado en la trascendencia que nuestra vida tendrá cuando no estemos. ¡De corazón para todos, grandes, chicos, mujeres, varones y especialmente al Gobierno, Ministerio de Educación, Inspectores, Directores y docentes en general para que con su aporte ayuden a mejorar a nuestra sociedad entera!
Por el placer de compartir.

domingo, 30 de enero de 2011




La in-comodidad de la comodidad

Si yo te pregunto:

¿Querés ganar más dinero?

¿Querés que tus hijos obedezcan?

¿Querés concretar tus sueños?¿Querés tener tu pareja ideal?

¿Querés convertirte en un profesional de éxito?

Estoy segura de que el porcentaje de “Sí” que obtendría de las respuestas sería de un 100% por más amplio que fuera el muestreo.

Ahora bien, si la segunda pregunta fuera:

“¿Qué estás dispuesto a hacer para conseguir eso que querés?”

Vos… ¿Qué responderías?...

Observo que las personas tenemos deseos que nunca concretamos porque tomamos la decisión de HACER pero nos quedamos en la decisión. Tomar decisiones es el “Listos…Ya” (fundamental PERO insuficiente).

Tres ranitas navegaban sobre una hoja. Dos de ellas decidieron tirarse al agua. ¿Cuántas quedaron sobre la hoja?... ¡Tres porque esas dos sólo decidieron pero no se tiraron!

¿Cuántas cosas decidís que nunca hacés?

¿Para qué hacés esto?

¿Qué sentido tiene tu decisión si siempre encontrás excusas para no hacer?

Postulo que el bloqueo más grande para hacer es LA ZONA DE COMODIDAD.

-Pero, Rita- (¡te escucho!) si estoy cómodo ¿para qué voy a salir?

Y quizás me respondas esto porque el sentido que le damos a la palabra COMODIDAD no siempre es el correcto o al menos, no el completo: Estar cómodo es según nuestros diccionarios: “conveniencia, abundancia de las cosas necesarias para vivir a gusto”. ¿Tenés esa conveniencia y abundancia o respondiste a alguna de las preguntas del principio con un “sí”?

“Bienestar por la ausencia de problemas”: Vos… ¿tenés algún problema o tenés comodidad porque carecés de ellos?

Y ahora sí, el sentido que no se ve: la comodidad nos IMPIDE hacer esfuerzos para mejorar lo que somos, hacemos o tenemos. ¡Y sobre esto es que te pido que prestes atención!

“No relates la grandiosidad del océano a una rana que no quiere abandonar su charca” (Anónimo)

Hoy puedo decirte que entrar en zona de incomodidad implica siempre un CRECIMIENTO.

¿O alguna vez escuchaste que los grandes logros se hacen desde el asiento de un confortable sillón?

“Recuerda: las decisiones se miden en el momento en que las implementas; si no actúas, realmente no has decidido”. Anthony Robbins

“Somos muchos los que perdemos la mitad de la vida en desear cosas que podríamos alcanzar, si no perdiéramos la mitad del tiempo sólo en desearlas.” Wodleott

Tu zona de comodidad es el principal obstáculo para tu desarrollo personal. Tratá de recordar que “lo único permanente es el cambio”, así podrás estar alerta ya que ese lugar tan ¿confortable?, ¿conveniente? en el que no necesitás ¿molestarte? por nada, además de aletargar tus pensamientos emprendedores y creativos, puede ser afectado por las “sorpresas de la vida” y entonces, verás qué incómoda puede ser la comodidad.

“Lo que puedes hacer o sueñes que puedes hacer, empiézalo. El coraje tiene genio, poder y magia.”

Goethe








martes, 4 de enero de 2011

METAS: EL SECRETO PARA ALCANZARLAS


…Y Alicia preguntó al gato: -¿Cuál es el camino?

Y el gato respondió: -¿Adónde vas?

-No lo sé- respondió Alicia.

- Entonces, nunca encontrarás el camino.

¿Y vos? ¿Conocés tu camino?

¿Sabés adonde vas?

¿Cuál es tu sueño?

¿Qué metas tenés para este año?

Podés haber respondido afirmativamente a las dos primeras preguntas, tener muy claro tu sueño y haber escrito tus metas, sin embargo…

¿Te ha pasado alguna vez que lograste empezar bien tu camino y por diversos motivos nunca lograste retomarlo?

¿Has pensado que ya no había forma de recuperarte?

¿Decidiste abandonar? ¿Lo dejaste para “después”?

¿Qué fue lo que te pasó?

"Por la calle de Después se llega a la plaza de Nunca".

Postulo que el punto más álgido de nuestro camino es uno cercano al medio. Porque vamos perdiendo energías, porque se han sucedido hechos que nos “obligaron” a hacerlo más lentamente o porque vemos muy lejos la llegada. La contrariedad nos desilusionó.

Un famoso maestro fue convidado para dictar un curso en California. El auditorio estaba repleto a las 8 de la mañana - la hora señalada para comenzar – cuando uno de los asistentes subió al escenario:

“El maestro se está despertando ahora. Tengan paciencia.”

El tiempo fue transcurriendo y las personas fueron abandonando la sala. Al mediodía, el asistente volvió al escenario diciendo que el maestro daría su conferencia en cuanto terminara de conversar con una bonita joven que había encontrado. Gran parte del público se fue.

A las cuatro de la tarde el maestro apareció, aparentemente alcoholizado. Esta vez, el resto del auditorio se marchó, quedando apenas seis personas.

“A vosotros os enseñaré,” dijo el maestro, dejando de representar el papel de borracho. “Quien desea recorrer un camino largo tiene que aprender que la primera lección es superar las decepciones iniciales.”

Hoy quiero acercarte una herramienta que puede ayudarte a cambiar tus resultados cuando te encuentres en ese medio donde generalmente, estás detenido por algún obstáculo no esperado.

VOS PODÉS LOGRAR CUALQUIER COSA QUE ELIJAS: Este debe ser el pensamiento guía, el paradigma que sigamos como cierto, seguro y verdadero. Si pienso lo contrario o dudo, difícilmente pueda arrancar.

1) CUANDO CAIGAS, CAÉ HACIA DELANTE: Todos tropezamos en el camino hacia una meta. Si tropiezo, me caigo. Al caer hacia delante, caigo en dirección a mi meta, y esto ayuda a mi intención de continuar.

2) LEVANTATE CUANDO CAIGAS: Tropezaste con un obstáculo, no con una interrupción. Recordá que: “El secreto de la felicidad es tratar las catástrofes como molestias, y no las molestias como catástrofes.” Andre Maurois.

3) NO TE LEVANTES CON LAS MANOS VACÍAS: La caída puede ser debido a un error y generar un fracaso. Lo que tenemos que tener claro es que: “El fracaso es una técnica de investigación.” Lo que quiero decir es:

a) Que si triunfo todo el tiempo es porque mis metas son bajas y en realidad, no me representan ningún logro significativo. Y aquí lo más importante es enfocarnos en las situaciones con una mente grande.

Cuenta una anécdota que había una vez dos líderes que trabajaban con metas y ocurría con ellos algo muy curioso. Aquel que lograba su meta, ganaba mucho menos que aquel que no la lograba. El que no lograba su meta estaba muy preocupado porque no entendía cómo podía ser esto. Entonces, un día se lo preguntó al que sí lograba su meta y este le contestó: “Pues es muy fácil, vos te ponés una meta de ganar $ 5000, y lo lográs, pero yo me pongo una meta de ganar $10000, y aunque llegue sólo al 70% de ella, termino ganando más que vos.” Es una cuestión de amplitud de mente.

b) Cada vez que fracaso aprendo cuál NO es el camino y esto me permite elegir otro; asimismo, cuando me equivoco aprendo que es lo que no tengo que hacer, y lo que me tiene que quedar claro es que ese camino que llevó al error, no lo tengo que volver a tomar para no volver a cometer el mismo error.

“Cuando alguien sabe a donde va y no abandona el camino,, el mundo entero se aparta para darle paso.”


jueves, 30 de diciembre de 2010

La fórmula para tu nuevo año

Dos veces nace una persona:

Una: contra su voluntad.

La otra: ejerciendo su libertad.

Una: por manos ajenas.

La otra: por decisión propia.

Una: acompañada por dolores de parto

La otra: bendecida por dolores de creatividad.

Una: es un hecho único

La otra: se prolonga todos los días de la vida.

Una: es un acontecimiento de la naturaleza.

La otra: un nacimiento espiritual.

El primer nacimiento: es la salida del cuerpo materno hacia el mundo exterior.

El segundo nacimiento: es el ingreso a la propia esencia.

Harab Elimelj Bar Shaúl

¿A qué te remite la lectura anterior?

Para mí –claramente- se relaciona con el postulado de que existen dos tipos de tiempo: el externo y el interno. Por eso, hoy quiero hablarte de TU tiempo y no del externo. Y lo resumiré así:

No es necesario que sea 31 de diciembre para poder comenzar un nuevo año; tu nuevo año comienza cada vez que terminás algo para volver a empezar, cada vez que decidís un cambio para tu vida, cada vez que decís: “¡BASTA!” y todas las otras veces en que te DAS CUENTA de que tenés el poder de modificar todo aquello con lo que no estás cómodo en tu vida.

Ahora bien… ¿Cómo hacemos? ¿Con qué herramientas contamos? ¿

Cómo nos ponemos en marcha?

MI FÓRMULA ES: CREER-CREAR

Fijate que estos dos verbos, en sus primeras personas, son IGUALES: Yo creo-Yo creo. ¿Será coincidencia?

Sostengo que:

Creer me permite crear.

Creer da fuerza a mi crear.

Creer que puedo crear me lleva a la ACCIÓN CONSTRUCTORA de lo que quiero.

Una historia

Un hombre se puso a construir un faro en medio del desierto. Todos se burlaban de él y lo llamaban loco.

- ¿Para qué un faro en medio del desierto? - exclamaban.

El hombre no hacía caso y, callado, seguía su labor.

Un día, por fin terminó el faro. En la noche sin luna y sin estrellas el espléndido rayo empezó a girar en las tinieblas del aire como si la Vía Láctea fuera un carrusel.

Y sucedió que en el momento que el faro lanzó su luz, surgió de pronto en el desierto un mar y hubo buques y trasatlánticos. Y vuelos submarinos de ballenas y puertos con mercaderes de Venecia y piratas de barba roja y holandeses errantes y sirenas.

Todos se asombraron menos el constructor del faro. Él sabía que si alguien enciende una luz en medio de la oscuridad, al brillo de esa luz surgirán muchas maravillas.

Ahora bien, te pido que estés ¡ATENTO!

CREER…se relaciona con CREENCIA y una CREENCIA es lo que sostiene TODA TU HISTORIA DE VIDA.

“Lo que sos hoy es el resultado de lo que siempre creíste”

¿Te suenan cosas como…?

Los que tienen dinero lo tienen como resultado de su deshonestidad. (Quizás estés hoy con problemas económicos)

Las mujeres deben seguir al hombre. (Quizás hoy no seas bien tratada moral o físicamente)

Algunos nacen con estrella y otros estrellados. (Quizás hoy estés resignado a que tu vida siempre será igual de mala porque seguramente pertenecés a los estrellados)

Todos los hombres mienten. (Quizás hoy estés sola y convencida de que siempre lo estarás)

¿Sigo?

¿Sabés?

En vos está el PODER de cambiar una creencia y esto no es fácil pero sí ¡POSIBLE!

Existen muchos recursos para desarticular una creencia y uno de ellos es la CREATIVIDAD.

Hace años, un inspector visitó una escuela primaria. En su recorrida observó algo que le llamó poderosamente la atención. Una maestra estaba atrincherada detrás de su escritorio, los alumnos hacían gran desorden; el cuadro era caótico.

- Permiso, soy el inspector de turno... ¿Algún problema?

- Estoy abrumada señor, no se qué hacer con estos chicos... No tengo láminas, el Ministerio no me manda material didáctico, no tengo nada nuevo que mostrarles ni qué decirles...

El inspector, que era un docente de alma, vio un corcho en el desordenado escritorio. Lo tomó y con aplomo se dirigió a los chicos:

- ¿Qué es esto?

- Un corcho señor... -gritaron los alumnos sorprendidos.

- Bien, ¿De dónde sale el corcho?

- De la botella señor. Lo coloca una máquina..., del alcornoque, de un árbol.... de la madera - respondían animosos los niños.

- ¿Y qué se puede hacer con madera? -continuó entusiasta el docente.

- Sillas..., una mesa..., un barco...

- Bien, tenemos un barco. ¿Quién lo dibuja? ¿Quién hace un mapa en el pizarrón y coloca el puerto más cercano para nuestro barquito?

Escriban:

¿A qué provincia argentina pertenece? ¿Y cuál es el otro puerto más cercano? ¿A qué país corresponde? ¿Qué poeta conocen que nació allí? ¿Qué produce esta región? ¿Alguien recuerda una canción de este lugar? - Y comenzó una tarea de geografía, de historia, de música, economía, literatura, religión, etc.

La maestra quedó impresionada. Al terminar la clase le dijo conmovida:

- Señor, nunca olvidaré lo que me enseñó hoy. Muchas

Gracias.

Pasó el tiempo. El inspector volvió a la escuela y buscó a la maestra.

Estaba acurrucada atrás de su escritorio, los alumnos otra vez en total desorden...

- Señorita... ¿Qué pasó? ¿Se acuerda de mí?

- Sí señor, ¡Cómo olvidarme! Qué suerte que regresó. No encuentro el corcho. ¿Dónde lo dejó?

Podés cambiarlo TODO cambiando tus creencias usando tu creatividad.

¡Éxitos para tu nuevo año en cualquier situación de tu vida en la

que estés por comenzarlo!


Para cada vez que empiece uno de tus 2011!

domingo, 7 de noviembre de 2010

Eat Pray Love (Comer Rezar Amar)


La mayoría de las personas, en un momento de nuestras vidas, sentimos la impronta de generar un cambio. Algunas nunca lo realizan: el miedo es más fuerte. Otras, comienzan un camino para realizarlo y aunque no lleguen a su objetivo, el valor del coraje se estima, puesto que ya sabemos que la felicidad no es el fin sino el camino; y otras lo emprenden. La decisión final de este último grupo logra pararlos en el inicio de una vida nueva. Esto no es permanente y dura lo que dura, pero mientras dura, ellos sienten la transformación, la lucidez y la iluminación de haberse enfrentado a sus miedos y haberlos superado.

Eat Pray Love nos lleva por aquí. La protagonista (Julia Roberts), con sus creencias a cuestas y que la han determinado como persona, constituido en una escritora famosa y llevado a estar casada en un matrimonio que podría concebirse como con todos los condimentos de la felicidad, un día siente que no sabe cuál es su lugar en ese mundo que ha creado. Sorprendiéndose a sí misma, "quema las naves" lanzándose a la búsqueda de la verdad para lo cual necesita ir hacia lo más profundo de su corazón, en un trayecto en el que será necesario: eliminar culpas por haber herido, aprender a vivir en la incertidumbre de un camino desconocido, perdonarse y perdonar.

Una asociación libre e intuitiva marca su dirección pero en cada una de sus elecciones subyacen objetivos opuestos radicalmente a los que ha sostenido hasta ese momento de su vida. Un cambio empieza por cambiar.

Recibe ayuda (el Universo siempre conspira a nuestro favor cuando vamos por nuestros sueños), adopta una postura de humildad, obediencia y aceptación ante los desafíos que enfrenta y cuando cree que ya nunca sucederá -aunque persiste en su búsqueda- empieza a VER y EXPERIMENTAR el fruto de su profundo e intenso trabajo interior.

Perdona -primero que a nadie a sí misma-, toma conciencia de su poder espiritual -que constituye en gran parte nuestro poder personal- y atraviesa el miedo como magnífico corolario final.

Más allá de la maestría de sus actores (Julia Roberts, Richard Jenkins -nominado al Oscar por este film- y Javier Bardem), sin tener en cuenta si ésta -de acuerdo a los paradigmas cinematográficos- es una buena película o no, lo que aquí brilla es un guión atrapante, identificatorio y redactado con PALABRAS exactas que cumple con creces el objetivo que se propone dejar claro: que cumpliendo ciertas condiciones, llegar a nuestra verdad, ES POSIBLE. Suma valor el hecho de que el mismo está escrito por la protagonista en la vida de esta historia ya que la película está basada en un hecho real (hasta el nombre "Elizabeth" de ambas protagonistas coincide).

Todos los personajes se permiten transitar su dolor, los expresan con emociones propias (algunos ya en la etapa de superación: la curandera Wayan; otros, más avanzados en el camino elegido por todos: Richard (Richard Jenkins), otros, en pleno proceso de cura y en diferentes etapas de la misma: Felipe (Javier Bardem) y Elizabeth (Julia Roberts).

La película está plagada de frases iluminadoras que encajan a la perfección con las diferentes situaciones presentadas, con las que he disfrutado tanto que creo que vale la pena armar este glosario:

Ante un intento simplista de Elizabeth pensando que tener un hijo podría ser la solución a su vacío matrimonial, su amiga íntima le dice: Tener un bebé es como hacerse un tatuaje en la cara. Mejor, pensalo dos veces.

Sugerencia de Ketut (el Chaman) para que Elizabeth comience su camino: Hay que ser cariñoso con uno mismo cuando se aprende algo nuevo.

Reflexión de Elizabeth compartida a su segunda pareja para decir adios definitivamente: Porque no queremos vivir uno sin el otro aunque la relación se ha desgastado, podemos pasar la vida juntos infelices, para ser felices, felices de no estar separados. Nos conformamos con vivir infelices porque nos da miedo el cambio. Nos merecemos algo más que estar juntos por miedo a sufrir si nos dejamos.

El valor de un final (el que siempre constituye un principio): Las ruinas son un regalo, son un camino a la transformación.

Referencia al precio que hay que pagar si queremos un cambio: Si quieres llegar al castillo, tendrás que cruzar el foso.

Sanar la culpa por herir a otros. Extráñalo, mándale un poco de luz y déjalo así.

Richard a Elizabeth intentando desbloquear su encierro en sí misma: Si pudieras despejar el espacio que ocupas en tu mente por la obsesión con una persona o un fracaso, tendrías un vacío con una puerta. Y ¿sabes qué haría el Universo al ver esa puerta? Se colaría y te llenaría de más amor que el que jamás hayas podido conocer.

Elizabeth a su esposo para liberarlo y perdonarse ella: Mándame albor y luz cada vez que pienses en mí y déjalo así.

La chamana a Elizabeth cuando le encarga la guía de un grupo nuevo en el monasterio: Sé una natilla de chocolate. Hay que ser hipersensible, chispeante y tener una sonrisa permanente.

Ketut a Elizabeth en sus lecciones: Es importante saber dónde te encuentras en cada momento.

Sonríe con la cara, sonríe con la mente y hasta sonríe con el hígado.

La forma de curar es confiar.

Si hay un corazón roto significa que has intentado algo.

Felipe a Elizabeth: No necesitás un hombre, necesitás un campeón.

Felipe a Elizabeth intentado destruir su miedo al amor: El equilibrio es no dejar que nadie te quiera menos de lo que te quieres tu.

Ketut a Elizabeth: Muchas veces perder el equilibrio por amor es parte vivir una vida con equilibrio.

Reflexión de Elizabeth parada ya en su transformación: Si tienes el valor de dejar atrás todo lo que te protege y te consuela, lo cual puede ser desde tu casa hasta viejos rencores, y embarcarte en un viaje en busca de la verdad, hacia el interior y el exterior, y si estás dispuesto a que todo lo que pase en ese viaje te ilumine y a que todo el que encuentres en el camino, te enseñe algo. Si estás preparado sobre todo, a afrontar y a perdonar algunas de las realidades más duras de tí mismo, entonces LA VERDAD NO TE SERÁ NEGADA.


En una reunión con sus amigos italianos, surge un juego espontáneo -y por eso, tan sabio a mi entender- Elizabeth recibe esta afirmación por parte de unos de ellos: Quizás seas una mujer en busca de su palabra.


En base a esto (ya que definitivamente, Elizabeth considera que esa palabra es la síntesis de su SER), inicio este juego por aquí para que agregues la tuya clikeando en comentarios. ¿Te animás? Podés escribir todo lo que quieras o simplemente escribir TU PALABRA.

La palabra de Elizabeth: Attraversiamo: Crucemos

Mi palabra: Aprendiz

Otras que han aparecido en otro de mis artículos por este tema:

Autorregular.

Aceptación.


Dejá tu comentario... por el placer de compartir. Un abrazo del alma.

lunes, 4 de octubre de 2010

NO TODO ES LO QUE PARECE

¿Alguna vez has escuchado esta frase? ¿Para cuántas situaciones se puede aplicar? Miles ¿Verdad? No obstante, tengo la sensación de que la mayoría de las veces, se repite sólo como un refrán o algo que "muestra" nuestro conocimiento de la sabiduría popular y ancestral.


Hoy te la traigo para que la veamos juntos aplicada a las RELACIONES Y COMPORTAMIENTOS PERSONALES.



De ocho o nueve personas observadas en esas circunstancias -ejemplo- nos podremos encontrar múltiples actitudes sorprendentes: Una mujer feliz y plena a quien se descubre con el tiempo engañando a su marido, una mujer golpeada que logra superar su dependencia, quererse a sí misma, empezar a elegir, priorizándose y volver a apostar a otra relación, sin dejar su bondad, solidaridad y compromiso; una obsesiva por los celos que se equivoca reiteradamente en su mirada porque una SOLA vez hubo un hecho que la avalaba, alguien que cree que lo que una vez ha sido, siempre se debe repetir o que lo que nunca ha sido, no puede jamás serlo hasta darse cuenta de su error arriesgando lo mas importante de su vida; una erudita en estos temas para ayudar y aconsejar a otros mientras oculta su verdadero infierno de vida, que llega a la explosión de su volcán interior desconociéndose en esa conducta.


¿Y los hombres? ¿Son diferentes en esto de NO TODO ES LO QUE PARECE? Veamos: Uno íntegro, confiado (no tonto, confiado), que se recupera de un engaño sufrido y da una segunda oportunidad; uno que es fiel a sí mismo y prefiere no dar explicaciones aunque el entorno juzgue su modo de actuar, sufriendo en silencio y sin perder su sonrisa; uno que no resiste recibir ayuda porque él DEBE ser el proveedor; uno, opacado por el brillo de su pareja que esconde además, su verdadera sexualidad.



¿Vos sos lo que parecés? ¿Siempre? ¿Con quiénes no? ¿En que circunstancias elegís no hablar para no "herir" y así herirte vos? ¿Cuantas sonrisas ocultan tus lágrimas? ¿Deseas la paz interior que sólo te daría ser lo que sos y además parecerlo? ¿Hasta cuando crees que podrás conformar a todos y abandonarte a vos mismo?



Se puede engañar a algunos todo el tiempo y a todos algún tiempo, pero no se puede engañar a todos, todo el tiempo. ABRAHAM LINCOLN




¡ESTO TAMBIÉN FORMA PARTE DE LA CONSTRUCCIÓN DE TU SER ABUNDANTE!

(Volvé a la foto de arriba y fijate: ¿Ves la rosa, ves la pareja o a ambos? )